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Ciclo de conferencias del centenario de la Constitución

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Crear una Carta Magna en nuestro país tuvo cuatro etapas
Necesario corregir los vicios que aún presenta la Constitución

Como parte de las acciones para revalorar las conmemoraciones con alto valor cultural e histórico, la Secretaría de Cultura del Estado de Chihuahua realizó un ciclo de conferencias alusivas al Centenario de la Constitución Política Mexicana promulgada en 1917, con participación de historiadores, juristas y académicos.  
 
La secretaria de Cultura, Águeda Lozano, en su mensaje de bienvenida,  resaltó que una de las metas de la dependencia a su cargo es revalorar las conmemoraciones con alto valor cultural histórico, por lo que con este ciclo de conferencias Chihuahua se une a la conmemoración  y al debate nacional sobre el marco jurídico que rige el país.
 
El tema “El Constitucionalismo Mexicano”, fue expuesto por el historiador Edelmiro Ponce de León, en representación de la Secretaría de Cultura. En su disertación abordó aspectos históricos a partir de los personajes que intervinieron en la creación de la Carta Magna, “porque muchas veces se soslaya a los personajes y ya se encargarán los juristas y expertos en la materia de explicar cuantos artículos tiene la Constitución  cuántas veces ha sido modificada”, argumentó. 
 
Narró que la idea de crear una Carta Magna en nuestro país  tuvo cuatro etapas fundamentales. La primera de ellas tras la traición de Ignacio Elizondo a Miguel Hidalgo en Acatita de Baján, Coahuila, en 1811. En ese entonces, el padre de la patria y otros clérigos ya hablaban de crear leyes propias en el país.   
 
En su trayectoria histórica; Ponce de León dijo que en 1857 la iglesia se opone a la constitución surgida en ese año porque le afectaban  las Leyes de Reforma y amenazaba a sus fieles con la excomunión. Sin embargo sacerdotes aun pasando por la mitra juraron la Constitución.
 
Derivado de las luchas internas del país, México perdió la mitad del territorio, sufrió dos invasiones norteamericanas, una francesa. De ahí que de la Revolución Mexicana se pasó al movimiento constitucionalista periodo en el cual Venustiano Carranza vio la necesidad de modificar la Constitución del 57, que era  un instrumento que propiciaba las dictaduras. El ejemplo más sobresaliente es Porfirio Díaz que duró 30 años en el poder.
 
Finalmente concluyen que es mejor crear una nueva Constitución que “parchar” la anterior que no se ajustaba a la nueva situación del país. Luis Manuel Rojas como Presidente del Congreso rinde protesta de cumplir la nueva Carta Magna.
 
A su vez el Maestro Júpiter Quiñones Domínguez, por la  Universidad Autónoma de Chihuahua, expuso el tema “Presente y Futuro de la Constitución Mexicana”, en donde destacó que en sus 100 años de existencia la Carta Magna vigente ha sufrido cerca de 700 modificaciones y aun tiene obstáculos para que los ciudadanos por desconocimiento accedan a la justicia. 
 
“Desde el punto de vista formal está muy bien. No necesitamos una nueva, tenemos una buena. El problema es qué tanto se cumple esa Constitución”, cuestionó Quiñones Domínguez.
 
Las modificaciones de  la Constitución por la cambiante realidad del país a veces se realizan sin la justificación necesaria, por lo que consideró necesario que los mexicanos conozcamos y obedezcamos los mandataos de nuestra Constitución, más que buscar reformas que pueden ser de interés para determinados grupos sociales, dijo.
 
Resaltó que el artículo 123 es el que más cambios ha tenido, sin que esto sea negativo en sí. El principal cambio se realizó en 1977 cuando los partidos políticos fueron elevados a entidades públicas, por lo que después de  50 años de  existencia de un solo partido,  afloraron otras ideologías políticas.  
 
Enfatizó que en la actualidad  sería necesario analizar si los resultados de esas reformas son los esperados, por lo que si los constituyentes del 17, de gran avanzada para  su tiempo, pudieran cuestionarnos si vivimos el proyecto de  nación que idearon.
 
No obstante la percepción de que la Constitución se ha transformado en un documento  para legitimar las decisiones políticas, también es un documento susceptible de ser litigado, peor es necesario conocer las disposiciones para poder usarlas a nuestro favor. 
 
Júpiter Quiñones consideró que es necesario corregir los vicios que aún presenta la Carta Magna, entre ellos que unos pocos impongan sus ideas por encima del consenso de muchos.